Los polígonos son de gran interés principalmente porque a menudo indican la presencia de hielo superficial o por desecación, justo como se forman en el barro. Sin embargo, la naturaleza algunas veces es más astuta de lo que pensamos.
Estos polígonos se forman por las crestas de las dunas de arena cuando se intersectan. Si este depósito se endurece y erosiona, no podríamos saber que se originaron de dunas sopladas por el viento, e interpretaríamos a los polígonos como evidencia de un lago seco, por ejemplo. Las dunas se acumulan con frecuencia al fondo de cráteres, que también es un buen lugar para un lago temporal.
Traducción: Juan Carlos Vela Estrada