Un glaciar alpino
NASA/JPL-Caltech/UArizona
Un glaciar alpino
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En la Tierra, los glaciares son habituales en las zonas altas de los valles de montaña, donde la nieve se acumula cada año. Cuando la capa de nieve se comprime y se convierte en hielo sólido, empieza a fluir valle abajo y se forma un glaciar. En latitudes moderadas estos “glaciares alpinos” se dan más a menudo en las pendientes de cara al polo, con menor incidencia de luz solar y donde la nieve tarda más en derretirse.

En las latitudes medias de Marte se han encontrado muchas formaciones que se asemejan a estos glaciares alpinos.

Esta imagen, tomada a una latitud de 41 grados Norte, es un ejemplo de esas formaciones. La nieve y el hielo se han acumulado en el valle de montaña de las zonas más al sur de esta imagen, donde las paredes que forman el valle redondeado en cabecera (circo glaciar) han sido gradualmente horadadas por el lento flujo del hielo. Este flujo se adivina por las largas líneas de morrena lateral, que son estrías formadas por restos de suelo y derrubios de roca de la zona del circo.

Un aspecto interesante de esta imagen es que el flujo que arranca de los circos glaciares parece haber sobrepasado el anillo del lado sur de un gran cráter al norte de la imagen, llenando el hueco del cráter con hielo. Después el flujo se ha abierto paso a través de la zona norte del anillo y se ha desbordado en la llanura contigua. Estas pérdidas bruscas de elevación en un glaciar se llaman “cascadas glaciares”, por analogía con las cascadas de agua. Las cascadas de hielo recientes exhiben a menudo superficies de aspecto fracturado, conforme el hielo se introduce en las grietas. El estudio de estas y otras características en imágenes de alta resolución como la que nos ocupa, pueden ayudarnos a determinar el ritmo y el espesor del flujo.

Hoy Marte es un planeta frío, con una temperatura global media de alrededor de 68 grados centígrados bajo cero (-68º C), es decir -90º Fahrenheit. Se trata también de un planeta extremadamente seco en el que el hielo de superficie, salvo en las zonas polares, es altamente inestable y se evapora rápidamente por sublimación sin llegar a derretirse. Sin embargo hoy sabemos que en el pasado, los cambios climáticos han permitido la presencia estable de hielo y nieve en la superficie marciana, hasta el punto de formar masas glaciares de cientos de metros de espesor. En esta imagen, la superficie visible está formada por regolito (roca y derrubios) y no se aprecia la presencia de hielo, aunque podría existir en la subsuperficie, bajo la cubierta protectora del suelo.

Traducción: Eloy Caballero
 
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